Una orquídea con encanto, cymbidium

El cymbidium es una de las variedades de orquídea más populares. Fueron las primeras orquídeas que se comercializaron debido a sus hermosas flores y la facilidad de su cultivo.

El cymbidium es una variedad de orquídea proveniente de Asia, (India, China, Japón, Filipinas, Birmania, Corea), también de Australia y Nueva Guinea.

El género cymbidium agrupa tanto a orquídeas epífitas como terrestres. Estas fueron las primeras orquídeas que se comercializaron como plantas de interior. Debido a sus hermosas flores, son las más conocidas y buscadas de todas las orquídeas.

Esta orquídea tiene la particularidad de poder sobrevivir a temperaturas bajas. No obstante, son pocas las variedades de cymbidium que podemos obtener de un vivero, las restantes sólo están disponibles en su hábitat natural o en los jardines botánicos.

Su cultivo resulta sencillo, al igual que el de los numerosos híbridos de múltiples colores que se encuentran a disposición.

Podemos encontrar dos clases de cymbidium híbridos miniatura y normales. La variedad miniatura es más fácil de cultivar y brinda un mayor número de flores a lo largo del año. Además requiere menos luz, por lo que puede cultivarse en interiores con mayor éxito.

Su floración es anual y dura entre ocho y doce semanas, se da entre invierno y primavera. Sus flores son más alargadas que las de las restantes orquídeas. Los colores que podemos encontrar son: amarillo, rojo, marrón, verde, blanco.

Es necesario colocar un tutor a las ramas florales debido a su altura que sobresale de entre el follaje. Las hojas tienen forma de cinta y son correosas, pueden medir 40 centímetros de largo. La planta puede durar entre tres y siete años en el hogar y sus flores duran entre seis semanas y tres meses.

Cómo cultivar cymbidium:

Debe cultivarse a pleno sol, para absorber la mayor cantidad de sol, de lo contrario su floración será pobre. Soportan mejor la falta de luz durante el invierno, pero durante primavera y verano deben tener abundante luz para el crecimiento y la floración.

Durante la formación de los capullos requieren de temperatura constante. Algunos toleran heladas cortas, pero deben evitarse siempre que sea posible. Lo ideal es trasladarlas a un sitio más cálido al aparecer los capullos.

Para temperaturas superiores a 25ºC, su tolerancia al sol directo disminuye, por lo que deberemos filtrarlo en parte, ensombreciendo su emplazamiento. Las favorecen los ambientes con noches frescas en verano. Si la temperatura es demasiado elevada, perderán las hojas y las flores se verán afectadas.

Requieren una elevada humedad ambiental, por lo que podemos compensar la sequedad del aire utilizando humidificadores, o pulverizando a diario la planta, sin mojar las flores. El mejor sustrato es la corteza con musgo. También el mantillo de hojas, corteza de pino, poliestireno expandido, vermiculita. Deben tener muy buen drenaje.

El riego será abundante desde fines de primavera, con una frecuencia cada dos o tres días, hasta finalizado el verano. Durante el invierno el riego será una vez a la semana. No se regará cuando exista posibilidad de lluvia.

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